martes, 22 de enero de 2008

Aprendiendo a Caminar

1ª parte: Primeros Pasos


Era un martes de enero. No un martes cualquiera, era el martes en que Abril pensó "nena, ponte las pilas que esto va en serio". El día anterior ya había estado exageradamente sensible (que raro en Abril ;)). Y como una consecuencia del día llegó la noche. Y como todos sabemos con la noche llega la oscuridad. Se sentía aún mas inquieta, emocionada, triste, excitada y tierna que durante el día, y con su dulzura...se sentía otra vez niña, muy niña. Necesitaba que la abrazaran de verdad. Con esos abrazos que te llenan, te acurrucan y te protegen. Y así se durmió.

Pero amaneció el sol de ese martes, ese sol que la esperaba en la puerta de su casa, para acompañarla hasta esa puerta dónde detrás se escondían los secretos de su origen.

Después de varios intentos frustrados, por el temblor de su voz y de sus manos, días atrás consiguió llamar y hacer ese primer pasó en el que el bebé tambaleándose consigue ponerse de pie. La primera vez fue para explicar su historia, y nerviosa en esa escalera, tardó media hora en entrar. Hacía unos 12 años que no había vuelto a ese lugar. Hacía 12 años, que con lágrimas en sus ojos, se enteró de que existían unas cartas de su progenitora preocupándose por su bienestar. Pero en cierta forma un pedazo de ella pertenecía allí. Era el cordón umbilical, lo único que reconocía como puente hasta la ignorancia de si misma.


Esta vez era distinto, esta vez iba para saber algo, no sabia si mucho o poco, ni exactamente qué. Pero quizás eso no era lo más importante, sino que ya no solo se había puesto de pié, sino que ahora empezaba a caminar. Con una gran incertidumbre, un poco desorientada, Abril se encontró otra vez delante de esa inmensa puerta del convento. En esta ocasión le recordó a esos cuentos de princesas y castillos, dónde la puerta no se acaba por mucho que alces la mirada. Y cómo en todos los castillos, encontró ya en la entrada a sus fantasmas, fantasmas que daban miedo de verdad precisamente por la falta de sábana blanca.


Delante de esa puerta Abril pensaba - Tienes que ser fría y fuerte!- fría y fuerte....fría y fuerte.... palabras vacías, sin sentido, en un pequeño, y desbocado corazón.

Alzó la mirada frente la puerta otra vez, tan solo habían pasado un par de minutos, y entró con paso firme y sin pensarlo ni un segundo más.

......continuará.....

10 guiños:

Carome dijo...

Espero que continúe, porque yo ya estoy esperando

Abril dijo...

pues mañana lo tendrás...y si escuchas la música mientras, pues mucho mejor.

gracias

Carome dijo...

Mañana no, cuando toque

corazón dijo...

Despues de leerte, sigo trabajando y dejo tu blog abierto para que mutuamente nos hagamos compañia. Estoy contigo.

Anónimo dijo...

Me ha encantado! Hiciste bien en no ir a Tango y quedarte a escribir. Sigue así mi niña, que prontito corre el amaratón! jeje
Ánimo!!
Mil besos.
VENUS.

Anónimo dijo...

Has dado tu mejor paso, sigue adelante, los que tenemos el privilegio de conocerte estamos con tigo.
Dr. Pet

Nima dijo...

yo también estoy con tigo.. jiji..
sobrán las palabras.

Àurea dijo...

Me has transportado a otro mundo, como a una película o una serie de aquellas donde el prota es un niño/a...qué bonito...
Molta força!

Abril dijo...

para los que estais con migo (jeje, con cariño dr.pet), creo que la segunda parte es mejor... o no, pronto estará publicada.

gracias
besos

Abril dijo...

corazón en que trabajas a estas horas?