martes, 6 de mayo de 2008

En las próximas esquinas

A por ella.....

......que ya va siendo hora!!!

11 guiños:

Nima dijo...

quiero una copia de la llave

Ligeia dijo...

Yo pensaba que no había una llave estandar... ¿me harías otra copia a mi?

;)

Abril dijo...

está en el fondo del mar....;)

Lewis dijo...

Niñas!, ¿quién ha dicho que la puerta de la felicidad tiene cerrojo y llave?, Sólo tenéis que empujar la puerta y entrar, no hace falta llamar, os lo aseguro...
Lo que pasa es que a veces el miedo hace que se atasque un poco, pero... empujar con fuerza y ya véreis..

Besitos.

Carome dijo...

No creo que ese señor mayor con bigote sea capaz de fabricar ese tipo de llaves.

Hay que buscar en otro lado mejor...

Javier dijo...

Ufff! prometo no volver a entrar!! no me entero de nada!! sólo darte las gracias...

Neander dijo...

Estoy seguro de que "ese señor" le hizo la puñetera llave. No faltaba más, co la cara de profesional que tiene. Lo que pasa es que, como niña que es, seguramente Mafalda la perdió y la ha encontrado...Manolito. Sí, sí, ahora es mayor y se ha hecho rico vendiendo patatas y, como no se plantea los problemas de Mafalda, es más feliz que un piojo.

hombrepez dijo...

y si no la de la tristeza..para cerrar con varias vueltas.....

Gilda dijo...

Me siento mayor porque el pensamiento que emerge cuando escucho la palabra "felicidad" es el siguiente: "no por favor", "prefiero quedarme como estoy".

La felicdad es una responsabilidad que hoy por hoy me sobra!!

Se puede vivir con alegría (otras veces con tristeza) y sentirse satisfecho muy satisfecho.... ;)

PEPUNTO & PARTNERS dijo...

La llave de la felicidad fue substituida por una tarjeta magnética hace años. Se anunció en prensa, radio y televisión. Creía que lo sabíais...

Agosto dijo...

Quizá exista la llave de la felicidad. Pero sería un error buscarla en el exterior. Si de verdad existe, creo que debería estar dentro de cada uno de nosotros. Serán llaves de diferentes formas, de diferentes tamaños, de diferentes colores. Antiguas, clásicas, modernas. El secreto está en acertar con la puerta que abre cada una de esas llaves...