miércoles, 19 de noviembre de 2008

Lazos sanguíneos


Se había despertado el sentimiento y se había perfilado. Amanecía algo diferente dentro de ella. Ese día lo entendió. Ese día entendió el sentimiento de querer ver su propia sangre en alguien cercano. Hasta hacía poco los lazos sanguíneos no le parecían tan importantes, solo los afectivos, los del día a día. Pero de golpe, al poner su mano en la prominente y movediza barriga de una amiga, se dio cuenta de que no existía ningún vínculo de sangre en su vida.

Quiso pinchar su dedo, hacer su mezcla de sangre con alguien.

Quiso ser niña y permitirse ese juego dónde los amigos se hacen hermanos de sangre.

Quiso poder mirar a alguien y saber que sus genes corrían mezclados.




pd. aprovecho el post: felicidades "hermana"

7 guiños:

mas de mi que de... lirio dijo...

Ficción o realidad no lo se pero esto es lo que siento:

Nada de lo que diga alejara ese deseo y tampoco es que sea esa mi intención así que solo te dejare un gran abrazo y la certeza de que estos llegaran, talvez no los de tus cuentos pero si los que aun quedan por crear.
“Tiempo al tiempo” y muchos besos, como siempre desde mi alma.

nocal dijo...

Ja t'ho vaig dir... si ser mare és el millor que m'ha passat mai, "fer" pare al pare dels meus fills va ser gairebé igual de fantàstic... (per cert, el meus fills volen cosins...jejeje...)

Abril dijo...

nocal, això és precisament el què he entès...(segur que el teus fills tenen paciencia, oi?).

lirio, le daremos tiempo al tiempo y veremos que sorpresas nos trae.

;)

Nima dijo...

llegará el día.. y serás una pequeña GRAN madre!

un besito y muchisimas gracias!

Rebeca dijo...

Supongo que en algún momento a todas las mujeres nos surge ese irrefrenable deseo de ser madres y de crear vidas, pero tiempo al tiempo, que todo llega en la vida y tampoco hay que tener demasiada prisa, encara que ja et reclamin cossins!!

Abril dijo...

En realidad no era mi intención hablar tanto del deseo, como de la importancia de los lazos. hay cosas que salen como salen.

gracias por vuestras aportaciones

Alberto López Cordero dijo...

Esos lazos son los que nunca se rompen, a pesar de las adversidadades y las putadas de la vida.