miércoles, 3 de septiembre de 2008

Intercambio de papeles

Iba de camino a casa pensando que era el día. Esta vez lo haría en la más completa soledad. Desde que empezó la búsqueda realmente no había estado sola, pero ahora, las circunstancias, ella misma, todo se había antojado a esa soledad. No era la situación ideal, pero podía más la necesidad de hacerlo. Sí, quería hacerlo. Llegó a casa, cogió el teléfono y llamó… Primero marcó el número de la hija de Mila, quería ser cauta, avisar de su presencia, sabía que su llamada significaba para Mila lo mismo que para Abril. No contestó. Al colgar, y durante unos minutos dudó si esperar a llamar en otro momento, o marcar directamente el número de Mila. Miró unas cuantas veces los dos números que tenía delante y recordó la sensación que tenía de camino a casa “hoy es el día”. Así que volvió a marcar, la voz de Mila respondió.


-Estaba esperando tu llamada. ¿Cómo estás hija?

Abril no era su hija, y Mila no era esa madre buscada, pero al escuchar esas palabras algo se clavó en su corazón. Simplemente sintió un largo pinchazo…le dolió. Mila era la única persona que conocía Abril que había tratado con su madre, la había visto, le había hablado y la recordaba. Quería ayudarla. Querían ayudarse. Escuchando a Mila hablar de ELLA, se daba cuenta de cuánto deseaba ayudar a Mila a encontrar a su hija, que ahora tendría tres meses menos que Abril. Las dos estaban emocionadas y al despedirse Abril no pudo más y lo soltó:

-Me gustaría un día poder darte un abrazo Mila, si es posible, sería importante para mi.

-No sabes lo que me gustaría mi niña, será como dárselo a mi hija.

Y algún día, saben las dos que lo harán.

Imagen de Virginia Palomeque: http://virginiapalomeque.blogspot.com

5 guiños:

Guinda de Plata dijo...

No sabes cuánto me emociona seguir esta historia...

Te mando mil besos de sabor a septiembre. Y mucha, mucha suerte, Abril.

B.

Ligeia dijo...

Poco a poco el día menos pensado va a llegar.

Carome dijo...

Me gustan los pasos adelante, me gusta que se den cuando se sienten, será porque casi siempre salen bien en esos casos.

Muack

Virginia Palomeque dijo...

Gracias Abril por ilustrar tu emocionante historia con una de mis obras. Te agradecería que pusieras un link de mi blog.
virginiapalomeque.blogpot.com
Un Saludo.
Virginia Palomeque

BEATRIZ BENEITEZ PEREZ dijo...

¿qué ha sido de ese abrazo?