lunes, 15 de septiembre de 2008

Aparente normalidad



Todo es aparentemente normal. Te levantas y uno tras otro haces los mismos pasos de siempre: café medio dormida, ducha, vestirse, ir a trabajar… y así todo el día hasta que llega la hora de regresar. Parece que todo está igual, cuando la simple verdad dice que todo es diferente. Hay una parte que para los más observadores parece ser obvia, mientras que para otros pasa desapercibida. Algunas cosas son menos perceptibles de lo esperado, otras son solo conocidas por los privilegiados. Todo es aparentemente normal en mi vida, cuando en realidad, todo ha cambiado, porqué en definitiva lo que persiste, lo que estaba y sigue ahí… ha mejorado.

Mi voz no tiembla al hablar, mi cabeza sigue en alza, y TODO, todo esto lo digo cuando mis pies se arrastran por el barro, por las sombras, y por el frío atardecer de un final de verano.

7 guiños:

mas de mi que de... lirio dijo...

Poco mas se si no por lo que dices y percibo pero hace unos cuantos días que tus letras forman una enorme sonrisa.
Gracias por compartirlo!
y mas besos desde mi alma.

Carome dijo...

Nada ha vuelto a ser igual

hombrepez dijo...

A veces la normalidad es el bálsamo perfecto.

Saludos

nos dormimos sin hablarnos dijo...

Es curioso, el otro día hablando con un amigo, le hice la misma reflexión respecto a mi.

Igual forma, diferente contexto.
Es una sensación extraña que a mi personalmente me inquieta. Procuro no dudar, no estaré predisponiendo...Pero la gracia de todo es que a veces las cosas son tan reales como parece.

No me hagas mucho caso.

BORJA F. CAAMAÑO dijo...

Es genial cuando las cosas comienzan a ir bien, ¿no es así?, y alcanzamos a ver la luz al final del tunel. Aunque en ocasiones estemos ya tan acostumbrados a la oscuridad que por momentos sintamos pánico a mostrar nuestro nuevo rostro, fuerte y enérgico y lleno de vida, a los demás.

Un fuerte abrazo desde el Otro Lado y que todo siga bien.

Abril dijo...

es curioso ver lo que transmitimos a veces, con que parte se queda cada uno, y la sensación que queda de lo que ha leido...

un beso

El hombre callado dijo...

Que los buenos tiempos invadan siempre nuestra "aparente normalidad".

Un saludo de buenas noches...

El hombre callado.